El agotamiento del que nadie habla: Cuando estar «bien» se convierte en una carga

¿Por qué me siento mal si no me falta nada?" En un mundo que nos exige ser perfectos incluso cuando estamos al límite, el agotamiento emocional suele disfrazarse de normalidad. El dolor no es una competición. Pedir ayuda no requiere de una tragedia previa, sino de las ganas de volver a sentirte vivo.