Has dado el paso. Tienes la cita confirmada y los nervios lógicos de la primera vez. Pero ahora te asalta la duda: ¿Dónde me pongo? ¿Y si entra mi hijo/pareja/repartidor? No te preocupes. Preparar el «set» de tu terapia online especializada es más sencillo de lo que parece y es el primer paso para que la sesión sea transformadora.

Aquí tienes 4 claves para que, cuando hagas clic en el enlace, solo tengas que preocuparte de ti.

El búnker de la privacidad

No necesitas un despacho de diseño, necesitas tranquilidad. La terapia es tu espacio de seguridad y para que fluya, tienes que sentir que nadie te escucha.

  • La prueba de la puerta: Elige una habitación con puerta que cierre bien. Si vives con más gente, avísales: «Voy a estar en una reunión importante, por favor, no me interrumpas».

  • El truco del ruido blanco: Si temes que se escuche algo desde fuera, pon un ventilador o música suave cerca de la puerta (por fuera). Eso difumina las voces y te da un extra de intimidad.

Tecnología: Que el Wi-Fi no sea el protagonista

No hay nada que rompa más el clima que un «¿Me oyes?» constante.

  • Auriculares, siempre: No solo por la calidad del audio, sino por privacidad. Con auriculares, la voz de tu psicólogo solo la oyes tú. Además, evitan el eco.

  • Carga total: Asegúrate de que tu portátil o tablet tiene batería o está enchufado. Quedarse a oscuras en mitad de un «clic» emocional es frustrante.

  • Cierra pestañas: Facebook, el correo, el WhatsApp Desktop… Silencio total. Este tiempo es un regalo que te haces a ti mismo, no lo compartas con las notificaciones.

Comodidad y «clima»

Vas a remover emociones, así que ponte cómodo.

  • Luz de frente, no de espalda: Si tienes una ventana detrás, se te verá como una silueta oscura. Ponte de cara a la luz para que tu terapeuta pueda ver tus expresiones; la comunicación no verbal es el 80% de la terapia.

  • Agua y pañuelos: Tenlos a mano. Llorar, beber agua o simplemente reajustar la postura son partes naturales del proceso. No querrás tener que levantarte a mitad de sesión.

Los 5 minutos de «aterrizaje»

No conectes corriendo justo después de una reunión de trabajo o de fregar los platos.

Siéntate 5 minutos antes. Respira. Piensa en qué te ha traído hoy aquí. Este «pre-calentamiento» hace que aproveches la sesión desde el segundo uno.

¿Listo/a para empezar?
Si ya tienes tu espacio listo, solo te falta el profesional adecuado para acompañarte.

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